ISRAEL el cancer de la humanidad.

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Los especialistas de la empresa rusa Kaspersky Lab descubren un ciberprograma de espionaje en tres hoteles europeos que acogieron las negociaciones sobre el acuerdo nuclear iraní. Según ‘The Wall Street Journal’ los programas utilizados para espiar las negociaciones con Irán pertenecen a la inteligencia israelí.

“Según los datos de la investigación a los que tuvo acceso ‘The Wall Street Journal’ y un grupo de expertos independientes en el ámbito de la seguridad, el ciberprograma de espionaje descubierto es una versión mejorada del virus Duqu, creado para realizar las más secretas operaciones de inteligencia israelí”, destaca el periódico estadounidense.

El hallazgo ha sido posible gracias a que los investigadores de la firma rusa Kaspersky Lab se propusieron averiguar quién más había sido víctima de técnicas de espionaje tras descubrir en sus propios sistemas un virus destinado a robar información sobre sus nuevas herramientas.

EEUU: Israel espía los diálogos nucleares Irán-G5+1

Fuentes estadounidenses han desvelado que el régimen de Israel espiaba los diálogos nucleares Irán-Grupo 5+1 que se desarrollaban a puertas cerradas para obtener datos precisos de las conversaciones e impedir el logro de un eventual acuerdo final.

Según el informe del diario estadounidense The Wall Street Journal, las altas autoridades de la Casa Blanca han revelado que ese espionaje formaba parte de una campaña más amplia del primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, para penetrar en los diálogos y, de esa manera, ayudar a construir un caso contra los términos emergentes del acuerdo.

Como indica el rotativo, el régimen israelí recogía sus datos necesarios a través de escuchas ilegales a las reuniones confidenciales de Estados Unidos, informantes y contactos diplomáticos que mantenía en Europa.

El informe recalca que mientras la naturaleza de ese espionaje no ha molestado tanto a las autoridades estadounidenses, el hecho de que el régimen israelí haya divulgado esos datos entre los senadores y otros para disminuir el apoyo a los diálogos ha generado el disgusto del Gobierno de Washington.

Espiar el uno al otro es una cosa para Estados Unidos y el régimen de Israel, señala el informe para después ampliar que sí es “otra cosa” que el régimen de Tel Aviv robe secretos de Washington devolverlos a los legisladores estadounidenses para socavar la diplomacia estadounidense.

A pesar de que desde hace mucho tiempo Estados Unidos y el régimen de Israel son unos aliados muy próximos, se espían mutuamente; de manera que este caso del espionaje israelí a los diálogos nucleares fueron desvelados por medio de las escuchas ilegales de agencias de seguridad estadounidenses a las conversaciones de autoridades israelíes, indica.

La Casa Blanca, continúa la nota, ha descubierto que el régimen de Israel posee datos sobre las conversaciones nucleares que solo podría conseguirlos a través de espionaje y acceso a conversaciones confidenciales.

Según el informe, entre los punto desvelados por el régimen de Israel para obstruir los diálogos se destaca el libre acceso de Teherán al uso de centrifugadoras avanzadas (IR-4), mientras que el número máximo de los centrifugadoras sería 6500.

De acuerdo con funcionarios estadounidenses, mientras en los diálogos se discute sobre los mencionados datos y cifras, los datos facilitados por el régimen de Israel al Congreso son incompletos y no mencionan las limitaciones que se discuten en los diálogos.

A continuación, el informe del rotativo, menciona el historial de los espionajes israelíes a Estados Unidos y describe que el régimen de Tel Aviv encabeza la lista de los espías al país norteamericano, y ha sido por esta misma razón que desde el inicio de los diálogos nucleares las agencias de seguridad estadounidenses vigilan los servicios israelíes.

En este sentido, explica el informe, que los funcionarios israelíes también han conformado que obtengan datos sobre los diálogos a través de sus propios canales, ya que se sienten molestos por haber sido excluidos en los diálogos.

“¿Verdaderamente la Administración (de Washington) cree que no podríamos saberlo?”, preguntó un funcionario israelí a funcionarios estadounidenses, según dice el informe.

The Wall Street Journal enfatiza que el lobby entre los israelíes y el Congreso de Estados Unidos para el caso nuclear iraní ha dado inicio a sus actividades incluso antes del logro del Plan de Acción Conjunta en 2013, y desde hace mucho tiempo que el régimen israelí está preocupado por un posible acuerdo con Irán y el futuro de las sanciones.

Después de que la Casa Blanca se enteró de tales actividades, expresa el informe, envió a sus funcionarios de alto nivel para contrarrestar al embajador israelí en Washington Ron Dermer, quienes aseguraron al Congreso que el análisis israelí sobre el alivio de sanciones antiraníes exageraba 10 veces.

Asimismo, añade, los negociadores estadounidenses en los diálogos Irán-G5+1 (EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania) siempre han estado al tanto de los espionajes israelíes.

Al final, el informe manifiesta que el lobby establecido entre los israelíes y el Congreso, y en especial después del discurso del primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, ante el Congreso, el pasado 3 de marzo, no alcanza su objetivo.

En este contexto, rememora que el régimen de Israel y sus partidarios carecen de voto necesario para aprobar un proyecto de ley que impida el derecho a veto del presidente estadounidense Barack Obama a las oposiciones a un posible acuerdo final; por tanto, agrega, el régimen de Tel Aviv busca otras vías para presionar a la Casa Blanca e influir en los diálogos, como es el caso del envío de una delegación a Francia.

El pasado domingo, el régimen de Israel, temeroso ante un posible pacto entre Irán y el G5+1 envió una delegación de alto nivel a Francia para convencer al presidente francés, François Hollande, de frenar un eventual acuerdo.

El régimen de Tel Aviv ha lanzado comentarios devastadores para obstaculizar los diálogos nucleares en transcurso entre Irán y el Grupo 5+1 con la alegación de que un acuerdo nuclear no impedirá que Teherán fabrique bomba atómica.

Estos infundios del régimen israelí tienen lugar mientras cuenta con más de 200 ojivas nucleares y se niega a adherirse al Tratado de No Proliferación (TNP), además de que tampoco permite inspecciones a sus instalaciones nucleares.

Por su parte, Irán rechaza enérgicamente las alegaciones, destacando que como signatario del TNP y miembro de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), tiene el derecho de utilizar la tecnología nuclear con fines pacíficos.

Suiza y Austria abren una investigación

Las autoridades suizas y austriacas han abierto una investigación sobre el presunto espionaje en los hoteles que acogían las negociaciones nucleares entre Irán y el Sexteto de mediadores. La oficina del fiscal general suizo ha confirmado que el 12 de mayo se llevó a cabo una redada y se confiscaron varios ordenadores por “sospecha de que algunos servicios de inteligencia ilegales operan en el país”.

En opinión del director del portal elespiadigital.com, Juan Antonio Aguilar, este posible espionaje corresponde a los intereses de la inteligencia israelí, que lo podría utilizar para ampliar el bloque proisraelí dentro del Congreso de EE.UU. con el fin de sabotear las conversaciones con Irán.

Análisis: El sofisticado virus que espió las reuniones nucleares sobre Irán.

Todo empezó cuando un empleado en Asia de la empresa de seguridad informática rusa Kaspersky Lab abrió un correo electrónico aparentemente anodino. El malware —programa informático pernicioso— se fue propagando lentamente en el interior de la empresa. Sin embargo, cuando fue finalmente detectado y analizado, sus expertos descubrieron que el objetivo de este virus, llamado Duqu 2.0, era mucho más amplio: había servido para espiar las negociaciones de las grandes potencias con Irán sobre el programa nuclear, así como el 70 aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, al que asistieron mandatarios de todo el mundo.

Los técnicos de Kaspersky, que han revelado esta tarde la existencia del virus a través de un informe, han calificado el programa de espionaje como algo “que va por delante de todo lo visto en el mundo” y mantienen que no es obra de cibercriminales, sino de un Estado, aunque no han querido revelar cuál. “Dada la sofisticación del ataque, la profesionalidad del grupo, así como los recursos necesarios para realizarlo, estamos seguros de que un país se encuentra detrás de este malware”, explica Vicente Díaz, analista principal de Kaspersky Lab en España.

El virus ha sido detectado en al menos tres de los hoteles donde se celebraron encuentros en torno al programa nuclear iraní del llamado grupo P5+1, formado por Reino Unido, Estados Unidos, China, Francia, Alemania y Rusia. Las conversaciones tuvieron lugar en 2014 y 2015 en las ciudades suizas de Ginebra, Lausana y Montreux; la alemana Múnich y la capital austriaca, Viena. “Creemos que las negociaciones con Irán eran uno de sus objetivos en función de las víctimas detectadas”, prosigue Vicente Díaz. “Sin embargo, hay otros objetivos, como compañías de telecomunicaciones, que no tienen nada que ver, por lo que el equipo que ha realizado la campaña tenía varias víctimas”.

En cuanto a la conmemoración de la liberación Auschwitz, celebrada el 27 de enero, el objetivo fueron los dirigentes internacionales que asistieron. Costin Raiu, director del equipo global de análisis de Kaspersky Lab, ha dicho a la revista especializada Wired: “Podemos decir que, salvo Putin y Obama, todo el mundo acudió a este acontecimiento”.

La empresa estadounidense de seguridad informática Symantec, que también ha estudiado el virus, asegura en un comunicado que entre sus objetivos estaban también “un operador europeo de telecomunicaciones, otro norteafricano y un productor de equipos electrónicos del sureste asiático”. Symantec, responsable del antivirus Norton, asegura que se han detectado equipos informáticos infectados en Estados Unidos, Reino Unido, Suecia, India y Hong Kong.

El diario estadounidense The Wall Street Journal y la revista alemana Der Spiegel afirman en sus ediciones digitales de este miércoles que Israel es el principal sospechoso de haber desarrollado este programa. Según The New York Times, Estados Unidos acusó a Israel en marzo de utilizar informaciones procedentes de las conversaciones —de las que no forma parte— para tratar de entorpecerlas, y que funcionarios israelíes aseguraban conocer el contenido de lo que se hablaba en el P5+1.

Los técnicos lo han llamado Duqu 2.0 porque aseguran que se trata de un virus de la misma camada que Duqu, un programa malicioso que saltó a los titulares internacionales en 2011 cuando fue descubierto. Este virus también se aprovechaba de los sistemas de instalación de Windows, en este caso para conseguir información que fue utilizada por la mayor arma informática descubierta hasta el momento, Stuxnet, un gusano que sirvió para destruir las centrifugadoras del programa nuclear iraní. Entonces, como ahora, las compañías de seguridad informática no quisieron apuntar a ningún país, pero la prensa internacional señaló a Israel. Los tres virus comparten algoritmos y una parte importante del código de programación.

En cuanto al espionaje sobre la propia empresa Kaspersky —la principal compañía de seguridad informática de Europa y la cuarta del mundo—, sus técnicos creen que el objetivo era estar al tanto de sus nuevos productos, en palabras de la revista especializada Wired, “vigilar al que vigila”. “Los ciberdelincuentes que están detrás de Duqu son uno de los grupos más hábiles y potentes. Hicieron todo lo posible por mantenerse fuera del radar”, ha afirmado en un comunicado Costin Raiu. El virus se propagaba a través del paquete de instalación de Microsoft —la compañía también ha sido alertada— y no realizaba cambios en el disco de la víctima o en la configuración del sistema, lo que hacía muy difícil la detección. El propio Eugene Kaspersky, el fundador y propietario de la compañía rusa, aseguró este miércoles que sus clientes no se han visto comprometidos.

Fuente: El País – Guillermo Altares

El director de la CIA visita en secreto Israel para fijar una posición común contra Irán

El director de la CIA, John Brennan, realizó la semana pasada una visita secreta a Israel con vistas a acercar posturas en relación a Irán tres semanas antes de que se alcance previsiblemente el acuerdo nuclear entre Teherán y las principales potencias mundiales, ha informado este martes el diario israelí ‘Haaretz’ citando a dos funcionarios estatales no identificados.

Brennan se reunió la semana pasada con su homólogo el director del Mossad Tamir Pardo y otros funcionarios de la inteligencia israelí, según ha revelado ‘Haaretz’. Durante la visita secreta el director de la CIA mantuvo asimismo un encuentro con el primer ministro Benjamín Netanyahu, con quien abordó las actividades de Teherán en Oriente Medio.

La oposición firme de Netanyahu a cualquier acuerdo que pueda permitir a Irán seguir desarrollando su programa nuclear ha situado las relaciones bilaterales entre Israel y EE.UU. en uno de sus peores momentos en la historia.

Las negociaciones secretas entre los servicios especiales de ambos países podrían constituir un intento de encontrar puntos de vista comunes tres semanas antes de que Irán y el Sexteto alcancen un acuerdo final el próximo 30 de junio. El pasado 2 de abril el Sexteto y Teherán lograron acordar varios aspectos del programa nuclear iraní tras las negociaciones celebradas en la localidad suiza de Lausana.

Exjefe del Mossad admite que se negó a la orden de preparar ataque a Irán en 2010

El exjefe del Mossad Meir Dagan admite que se negó a preparar un inmediato ataque a Irán en 2010 ya que la orden recibida por parte del premier Benyamin Netanyahu era “ilegal”.

Dagan, junto al exjefe de las fuerzas de guerra (IDF), Gabi Ashkenazi, fueron acusados el domingo por un periodista del diario israelí Jerusalem Post de haber rechazado preparar al régimen de Tel Aviv para un ataque inminente.

“En 2010, de acuerdo a un informe del 2012 en el programa de noticias israelí Uvda, nos dimos cuenta de que estos dos caballeros en este panel (Dagan y Ashkenazi) recibieron una orden para preparar a los militares para un inminente ataque contra las instalaciones militares de Irán, y se negaron”, dijo la columnista Caroline Glick durante la Anual Conferencia de Jerusalem Post.

En respuesta Dagan afirmó: “porque fue una orden ilegal”, pero la periodista prosiguió “a usted se le ordenó el gabinete de seguridad” y entonces fue cuando el exjefe del Mossad (servicio de inteligencia israelí) puso fin a la discusión indicando: “usted no estaba ahí y no sabe lo que ocurrió”.

Tras este cruce de palabras Ashkenazi salió a la defensa de Dagan señalando que nunca hubo una decisión para atacar Irán y que él no cree que hubiera sido prudente hacerlo.

Ahora, tanto Dagan como Ashkenazi deberán testificar ante el parlamento israelí por sus comentarios en dicho evento, informó el lunes el diputado Yinon Magal.

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